lunes, 26 de marzo de 2012

Capítulo 6

Ahora que Gerard está mejor y le han dado el alta en el hospital, yo he vuelto a ir a la universidad. Ya no tiene sentido que me quede en casa sin hacer nada, y tampoco es bueno que pierda tantas clases. Harry se ofreció voluntario para ir a casa de Gerard a cuidarle, así que supongo que no le veré en la universidad. A los que sí he vuelto a ver son a Frank, Danny y Dougie. Últimamente comemos juntos y estoy empezando a conocerles mejor.

Al tercer día de nuestra vuelta a clase, Danny y Dougie se fueron a jugar un partido de fútbol durante el descanso después de comer. Yo tenía un examen importante al día siguiente, así que fui a estudiar a la biblioteca, y Frank me acompañó porque no tenía nada mejor que hacer. La biblioteca estaba vacía, supongo que la gente normal estaría fuera tomando el aire. Mejor para nosotros, nadie nos molestaría y pudimos sentarnos en mi mesa preferida, la que estaba al fondo de la sala, al lado de la ventana. Desde mi posición podía ver el patio de la facultad, con su gran fuente y los árboles que la rodean. Justo debajo de la ventana se encontraba el camino de piedras que dirigía a los campos de fútbol, y en esos momentos ya no había nadie porque hacía rato que el partido había comenzado. Frank se sentó a mi lado y me preguntó:

-¿Qué tienes que estudiar?

-Todo este montón de fórmulas, que no hay forma de que las entienda… -la verdad es que estaba un poco agobiada con este examen.

-Déjame ver. ¡Si esto lo di yo el curso pasado y está tirado! Mira… -Frank se levantó y se puso detrás de mí para ir señalando las fórmulas mientras me lo explicaba- Con este resultado, sustituyes esta incógnita y…

Yo intentaba seguir sus explicaciones, pero cada vez me resultaba más y más difícil. Frank se había inclinado hacia delante, y podía sentir su respiración en mi nuca. Su voz sonaba tierna, como si hablara con un niño pequeño, y eso me hacía adorarle un poquito más. Sin querer, me quedé embobada mirando los tatuajes que adornaban el brazo que señalaba mis apuntes. Mi mente se evadió y empecé a imaginar qué significado tendrían para Frank todos aquellos trazos. Nunca se lo había preguntado, tal vez porque podía resultar una pregunta demasiado personal y podría incomodarle. No sé cuánto tiempo pasé perdida en mi mundo, pero cuando me di cuenta Frank había dejado de hablar.

-¿Me sigues?

-¿Qué? -obviamente, no le seguía. Perfectamente podría haber estado hablándome de física cuántica o de su tía abuela, que no me habría enterado- Perdona, no estaba…

Me giré para mirarle de frente y encontrar esa sonrisa que le hacía parecer el chico más dulce del mundo. Tenía sus ojos clavados en mí, y sentí cómo el espacio entre nuestros rostros se hacía más pequeño, cada vez más y más pequeño hasta desaparecer. Sus labios sabían dulce, exactamente como cabía esperar de un chico como él. Nunca antes había besado a nadie, pero puedo decir que fue perfecto. Corrijo, habría sido perfecto si en aquel instante, en aquel preciso momento en el que estaba besando a Frank, Harry no hubiera aparecido en la ventana.  

Pero tuvo que aparecer, y mirarme, y hacerme sentir como la peor persona del mundo. No sé por qué, en realidad yo no estaba haciendo nada malo, pero ver aquellos ojos tan intensos de Harry mirándome a través del cristal me hizo separarme bruscamente de Frank, que se quedó mirándome sin comprender qué ocurría.

-Lo siento… No puedo, lo siento- conseguí balbucear una torpe excusa.

La cabeza me daba vueltas, y ver la expresión desconcertada de Frank me hizo sentirme peor. De repente, un gran estrépito me hizo sobresaltarme. Harry había dado un puñetazo al cristal de la ventana y había salido corriendo.

Ahora sí que no entendía nada. Si Harry me odiaba, ¿qué le importaba a él si besaba a Frank?

Porque me odiaba. Aunque en el hospital se había disculpado por tratarme mal, le notaba tenso conmigo, no era como los demás.

No pude evitar sentir un nudo en la garganta, pero no quería que Frank me viera llorar. Me levanté y salí de la biblioteca como pude, sin preocuparme de recoger mis cosas. Solo quería salir de allí lo más rápido posible, estar sola y no pensar en nada.

Cuando llegué al servicio, ni siquiera me preocupé de comprobar que no hubiera nadie. Cerré la puerta y me dejé caer lentamente hasta acabar sentada en el suelo con las rodillas encogidas. Las lágrimas no cesaban de mojar mi rostro, pero no estaba segura de cuál era la razón.


2 comentarios:

  1. afbiobfnweowgfn HARRY LO HA VISTO? D: A TOMAR POR CULO, EQUIS e_e

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    1. Lo que no le pase a Equis... xDD
      Muchas gracias por comentar, nena. Y me sé de alguien que podría subir cap, no digo nada e_e

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